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General
Celebraron aniversario del primer lanzamiento de cohetes desde Chaco
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El gobernador Jorge Capitanich estuvo presente este lunes en el Paraje Lapachito, lugar donde se realizó un acto para conmemorar un nuevo aniversario de la primera vez que se lanzó cohetes al espacio desde la provincia.
El gobernador Jorge Capitanich encabezó en el mediodía de este lunes el acto y homenaje por el 46º aniversario del histórico lanzamiento de cohetes al espacio, realizado en territorio chaqueño en 1966. “Se trata de un acontecimiento inédito, que potenció la cooperación mundial para obtener mayor información y mejorar así la calidad de vida de la humanidad”, señaló el mandatario provincial.
El 12 de noviembre de 1966, luego de cuatro meses de preparación, desde Paraje Lapachito -en cercanías de La Leonesa y Las Palmas- una misión espacial franco-argentina realizó el lanzamiento de dos cohetes para estudiar el sol durante un eclipse total en América del Sur y que tuvo su pico máximo en el cielo chaqueño. “Muchas veces los chaqueños no recordamos un montón de hechos en nuestra provincia que tuvieron una enorme trascendencia mundial, como lo fue el lanzamiento de los cohetes Titus”, recordó Capitanich durante su discurso. El operativo tenía por objeto estudiar la atmósfera solar en el espectro del ultravioleta y entender las erupciones solares, radiaciones de hondas, tormentas solares, entre otros fenómenos. Cada cohete tenía una altura de 12 metros y un diámetro de 80 centímetros y cargaban una cápsula de 400 kilogramos. Volaron más de 260 kilómetros y trabajaron para ello 200 personas, de los cuáles 70 llegaron desde Francia. Del acto, participaron el secretario general de la Gobernación, Juan Chaquires y los intendentes de La Leonesa, José Carbajal y de Las Palmas, Víctor Armella; así como diputados y ex diputados provinciales. También estuvieron presentes representantes del Consulado de Francia, encabezados por Remigio Colcombet, quien además formó parte de la expedición internacional que puso a los dos cohetes en el espacio. “Son cuestiones muy difíciles de explicar. Hay que recordar el contexto en que se realizó el hecho. Todavía el hombre no había llegado a la luna, y por entonces, la denominada carrera espacial, la encabezaban Estados Unidos, Unión Soviética y Francia, país con el que justamente se acordó la realización de la expedición que generó un mayor conocimiento para los científicos locales”, manifestó Capitanich. En el lugar, a 46 años del acontecimiento que involucró al Chaco en la era espacial, se descubrieron varias placas recordatorias. Por último, Capitanich adelantó que se trabajará para mantener el lugar, en tanto que se propagará y divulgará la información en las escuelas chaqueñas para que los chicos se enteren del acontecimiento. En ese marco, señaló que se deberá “lograr un pequeño centro de observación e interpretación de manera tal de que la gente que esté interesada pueda consultar tanto material bibliográfico, como una base de datos de fotografías y material audiovisual”, señaló. LA MISIÓN CIENTÍFICA Y EL CONTEXTO HISTÓRICO El operativo tenía por finalidad estudiar la atmósfera solar en el espectro del ultravioleta y entender las erupciones solares, radiaciones de hondas y tormentas solares, entre otros fenómenos. Se aprovechó el momento del eclipse total ya que en ese lapso, la luna tapa el disco solar y permite “observar” lo que pasa en la corona del sol. En la Base Paraje Lapachito, se instalaron 3 naves completas, 2 para ser lanzadas y una de repuesto. Se lanzaron 2 cohetes idénticos con el mismo equipamiento científico para asegurarse dos veces los resultados. Cada cohete pesaba 3.500 kilogramos y su longitud era de 12,50 metros con 80 centímetros de diámetro llevando una capsula de 400 kilogramos de carga útil a más de 260 kilómetros de altitud. “Hay que recordar el contexto histórico en que se realizó el lanzamiento. El claro ejemplo es que todavía estaba en construcción el Aeropuerto Internacional de Resistencia, y la pista de aterrizaje, recién finalizada, recibió, aún sin las guías de señalización, ni electricidad, ni torre de control, dos enormes aviones de carga – Boeing 707- que traían el material para el lanzamiento”, rememoró Colcombet. Con sólo 16 años, formó parte del proyecto, iniciando su tarea como técnico, pero básicamente como traductor. “Fue una jornada inolvidable. En el lugar sólo se oía la cuenta regresiva, y se escuchaba por todos lados el tronar de los cohetes, con un ruido que se escuchó en Resistencia, Barranqueras, Colonia Benítez y muchas localidades más”, manifestó. “La misión fue un éxito total. Los cohetes salieron con 30 segundos de diferencia. Los datos relevados en esa ocasión son utilizados hasta el día de hoy en la alta tecnología. Actualmente, los resultados de esos estudios son usados como métodos para saber el comportamiento solar con anticipación”, agregó Colcombet, quien actualmente es ingeniero. “Es una experiencia única que dejó mucho para el Chaco y mucho para la humanidad. Las herramientas y gran parte del equipamiento que se utilizó quedaron acá, en el Chaco y en Argentina, para el uso y el aprendizaje de nuevas ciencias y tecnologías. Fueron usados tanto por la Fuerza Aérea Argentina (FAA) como para la Secretaría de Aeronáutica del Espacio, que acompañó y trabajó a la par de los especialistas franceses. |
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