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General
Al recordar a San Martín, Javier Milei habló de los "nuevos enemigos"

El Presidente destacó la frase “Seamos libres, que lo demás no importa nada” y sostuvo que la independencia carece de sentido si no está acompañada por la libertad.

En el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, el Presidente reivindicó el legado de libertad del prócer y utilizó su figura para defender los principales ejes de su gestión. El Presidente destacó la frase “Seamos libres, que lo demás no importa nada” y sostuvo que la independencia carece de sentido si no está acompañada por la libertad.

Durante su discurso, Milei destacó el lugar del general José de San Martín en lo más alto de la historia argentina ya que "fue quien nos liberó del yugo español" y recordó "su compromiso con defender nuestra libertad hasta la muerte de aquellos que no querían reconocerla", hecho que dio lugar a la declaración de independencia. También, dijo el Presidente, dejó "un legado inmortal" encarnado en una frase que "es una obligación" para todos los argentinos. Y citó: "Seamos libres, que lo demás no importa nada".

El jefe de Estado libertario volvió una y otra vez sobre la importancia de la libertad para la construcción del Estado argentino, en un guiño directo a la actualidad política y económica del país. "Independencia sin libertad era vacía, pues no implicaba otra cosa más que cambiar un tirano español por un criollo. Su gesta, su esfuerzo y su sacrificio encerraban esta consigna poderosa: le demandaban también a las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata darse a sí mismas una Constitución que preserve y aumente la libertad", enfatizó.

Para Milei, la grandeza de San Martín no solo se observa en su valentía a la hora de luchar, a través de las armas, por "una causa justa" y "liberar a medio continente". También radica su magnanimidad a la hora de "dejarle lugar al pueblo para elegir su propio gobierno".

Durante su reconstrucción de la historia, cuestionó el avance del Estado sobre distintos ámbitos de la vida económica y social y sostuvo que la Argentina fue perdiendo las libertades conquistadas “para comerciar”, “para emprender” e incluso “para criticar a quienes suprimían nuestras libertades”. En ese sentido, afirmó que esas restricciones fueron impulsadas “en nombre de ampliar un Estado gigante” y remarcó: “La libertad no es el punto de reposo de los gobiernos. Es la excepción que hay que defender todos los días contra la tendencia natural de todo poder a expandirse”.

El mandatario también planteó que la defensa de la libertad implica enfrentar a quienes buscan limitarla. “Los enemigos de la libertad existen y no descansan”, aseguró, y agregó que la libertad es “un derecho, pero debe ser conquistada y defendida de quienes se oponen a él”. Para Milei, esa tarea debe continuar generación tras generación y constituye una responsabilidad hacia las futuras generaciones.

El Presidente trasladó esa concepción al escenario internacional y sostuvo que la Argentina enfrenta “nuevos desafíos” ante un mundo cada vez más complejo. En ese marco, defendió el fortalecimiento militar: “Para poder pararnos firmemente en el concierto de las naciones y defender nuestros intereses necesitamos unas Fuerzas Armadas equipadas y bien formadas”. También mencionó como objetivos la protección de las fronteras, la elección de alianzas geopolíticas, la lucha contra el terrorismo y la defensa de la democracia.

En el plano interno, Milei vinculó la defensa de la libertad con el crecimiento económico y la prosperidad. “Si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor”, afirmó. Por eso, sostuvo que la misión del Gobierno es generar “la estabilidad y el crecimiento necesario para planificar” la vida personal y familiar, al tiempo que reivindicó la necesidad de dar “la batalla cultural” para defender los valores asociados a ese modelo.

Hacia el final, Milei aseguró que su Gobierno continuará avanzando pese a las resistencias y cuestionó a quienes pretenden regresar al modelo anterior. “Hoy no tenemos un pasado al que regresar, porque ya sabemos a dónde nos conduce”, afirmó. Y cerró con una reivindicación de su principal bandera política: “Todo nuestro esfuerzo debe ir a preservar en todos los frentes el mayor legado del General San Martín, una patria libre y un pueblo próspero”. Luego concluyó: “Que viva el General San Martín, que viva la Argentina, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la libertad, carajo”.

 

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